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23 de Marzo 2008

No tocar

notocar.jpg Tenemos de todo para elegir. Estamos en la primera década del siglo XXI, que joder!

Es más, todo hay que elegirlo: el sexo, la música, la piel, la soledad, los feelings, el miedo, la vida familiar.

Todo hay que elegirlo, pero eso si: está prohibido tocar.

Hablando de no tocar, leyendo "Quiero un novio" de Clarín y de Lorena Bassani, se me fueron las dudas: nada alcanza ni va a alcanzar. Al menos por ahora habrá que seguir eligiendo.

Las mujeres se quejan porque no hay caballeros y los hombres por la falta de femineidad, los travestis porque las lesbianas y los gays porque los bi, pero todos salen una y otra noche a la Avenida para seleccionar la persona equivocada.

Ficción o documental, novela histórica o historia documentada, puestos a elegir lo que sabemos es que creemos que elegimos pero, a quien se la vas a contar?

Optamos por pechos más grandes y sobremesas más pequeñas. Claro, mató a su mujer, pero en el noticiero es el "empresario".

Autos más veloces para calles más estrechas. Multas automáticas que solo pagan los que no creen en lo artificial.

Nos comemos unos ravioles increíbles pensando en lo que vamos a engordar, y en cuan poco elegibles seremos ese funesto día en que el pantalón apriete. Perdón, estaban ricos los ravioles?

No importan las paradojas o las calles sin salida, hay que moverse por el shopping, hay que elegir. Hay que comprar tiempo de compras.

Internet: cada vez dependemos más de las empresas web2.0, pero nos sentimos más protagonistas que en la web de hace 15 años, cuando chateábamos escribiendo en html.

Aquel cambia la novia por horas de gimnasio y este pasa de vidriera en vidriera buscando el mejor remedio para su dolor de muelas.

Elegimos, pero la inflación es tan alta que todo vale lo mismo, que nadie va a pagar un peso por nosotros.

Elegir: ayer volví a ver la película The Wall y enternece el optimismo de la historia, esa ventana ingenua al final del camino que tanto le gustaba al rock. Lorena Bassani esquiva el problema, se sostiene en la búsqueda de un novio.

The Wall, el tercer disco más vendido de todos los tiempos, muestra un mundo en el que a pesar de la sobreprotección materna, de la opresión de la educación británica, de los fracasos sentimentales, de la guerra o del éxito profesional la vida se resuelve y alivia con una elección: voltear el muro, saltarse a si mismo y conseguir un otro, como le cantaba el flaco Spinetta a su novia corazón de tiza.

Como cambiaron las cosas ahora! Muchacha, adonde vas? Ya no hay quien elija adentro nuestro, hechos como estamos una sopa de redes. Ya no hay ni muro, ni ladrillos: "sueña un sueño despacito entre mis manos hasta que por la ventana suba el sol".

El mundo es un verdadero bolonki, una incertidumbre elevada a la potencia que ni mil susanas gimenes pueden calmar y que ni Goya podría retratar.

Cuanto más se nos ofrece menos se nos da, cuantas más herramientas menos para hacer. Los bloggers claman por alguien que los elija, que los comente, que los mire, que les fije un Otro aceptable, pero eso si, sin tocar.

Así parece estar el mundo.

Los locos, los pibes y los borrachos no mienten, ni Anibal Troilo que estando internado en una clínica psiquiátrica escribía lo que escucho mientras tecleo:

Mi barrio era así, así, ...así.
Es decir !qué se yo si era así?
Pero yo me lo acuerdo así!,
con Giacumin, el carbuña de la esquina,
que tenía las hornallas llenas de hollín,
y que jugó siempre de "jas" izquierdo al lado mío,
siempre, ...siempre,
tal vez pa'estar más cerca de mi corazón!

Alguien dijo una vez
que yo me fuí de mi barrio,
Cuando? ...pero cuando?
Si siempre estoy llegando!
y si una vez me olvidé,
las estrellas de la esquina de la casa de mi vieja
titilando como si fueran manos amigas,
me dijeron: gordo, gordo, quedáte aquí,
quedáte aquí.

Le diría a Lorena: seguí buscando novio, pero no vayas a tocarlo!

Publicado por lukasnet a las 23 de Marzo 2008 a las 09:11 PM

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