« Febrero 2007 | Inicio | Abril 2007 »
30 de Marzo 2007
Alfabetos del cuerpo I
Gracias al descubrimiento de las neuronas espejo, ahora sabemos a neurociencia cierta que nuestros cuerpos conversan entre sí, independientemente de los sonidos que emitamos con nuestras laringes.
Pero gracias a las ciencias sociales y libros como "Una historia del cuerpo en la Edad Media" de Jaques Le Goff y Nicolás Truong sabemos también que ese alfabeto que usan nuestros cuerpos, hecho de gestos, posturas y modos de moverse ha sido intensamente regimentado, podado, aplastado y freído vuelta y vuelta por las distintas culturas que fueron atravesándolo.
Lo que me vengo a enterar en este texto es que no fue la Antigüedad o el Renacimiento la gran moladora del cuerpo sígnico, sino la Edad Media, a decir verdad mi Edad preferida.
El primer capítulo recorre el cuerpo desde la relación cuaresma/carnaval. La risa, el sueño, el trabajo o lo femenino del cuerpo va siendo denigrado y enaltecido, según los autores, las épocas, los lugares.
Va bueno...
Publicado por lukasnet a las 11:46 PM | Comentarios (0)
27 de Marzo 2007
Neuronas en espejo IV
Cada tanto uno re descubre alguna palabra que estaba ahí entre todas las insignificantes.
Hace poco me sucedió con la palabra apenas, con la que estoy sazonando algunas ideas y realmente quedan muy sabrosas.
Ayer me encontré con la palabra re-llenar. Parece a simple vista una tontería más y posiblemente lo sea, pero la cuestión es que, puesto a experimentar con el concepto, lo encuentro muy productivo.
Para mi, hoy, todo es relleno, por ejemplo: un tango rellena el silencio. Es nada mas que algo volcado en un recipiente exacto. Sonidos en su lugar, un lugar que los esperaba, porque así es el tango.
Este blog y cualquiera también: circulan los electrones y las ondas entre las computadoras con tanta fluidez, tantas cosas inteligentes se han dicho ya, tanta agua a corrido por debajo de cada puente, que estas líneas no pueden aspirar a mas que ha rellenar ese hermoso vacío.
Esas aguas que ya circularon, esas ideas, esos electrones.
Todo esto viene a cuento por la lectura del libro sobre neuronas en espejo que acabo de terminar de leer.
Si bien es cierto que el cerebro humano no ha cambiado en mucho en los miles de años recientes, la aceleración de la virtualización y consecuente hominización de la especie perece relacionada con la adaptación al medio favorecida por las células espejo.
Si en los primates estas neuronas habían operado seleccionando los ejemplares mas capaces para formar coaliciones y por lo tanto mejorar sus chances de supervivencia, en el homo sapiens habrían acelerado la capacidad de comunicación y aprendizaje.
Así, una información útil se pudo difundir, estructurar y modificar de acuerdo a los cambios del entorno, haciendo de la especie un prodigio de rápida adaptación.
Quizás la cultura misma deba unos cuantos préstamos aún a estas células que llevamos debajo del cráneo, en área pre motora de la corteza, en las partes inferiores parietales, asociadas al movimiento y a la percepción, así como al lóbulo parietal posterior y el temporal superior, regiones que se relacionan con las habilidades para entender los sentimientos de otros, sus intenciones y el usar el lenguaje para modificar/nos.
En esto estoy cuando me encuentro otra vez en Internet con Vilayanur S. Ramachandran, diciendo que estas neuronas son el DNA de la psicología.
Vuelvo, entonces, sobre la palabra rellenar. Pareciera que existe, gracias a estas células, una especie de alfabeto corporal donde las experiencias de los otros van dejando en nosotros huecos, huellas sobre las que infructuosamente ponemos nuestros pies.
Como Robinson Crusoe sobre la arena que había pisado Friday.
Publicado por lukasnet a las 2:16 AM | Comentarios (0)
23 de Marzo 2007
Neuronas espejo III
Lisa Simpsom es, como dice Flanders, la que contesta aquello que no se le preguntó, la que resuelve problemas que a nadie le preocupan. No importa si son problemas graves y reales.
Al menos parece que no les importa a las personas cercanas o que a veces confunde a cercanos con lejanos, familiarizando a quienes no lo son.
Por cierto, sería maravilloso un mundo donde todos nos trataramos como cercanos, pero parece que las cosas no son ni van a ser así.
Sin embargo Lisa está en los Simpsom; va y viene con este desencuantro dentro de Springfield, un pueblo hecho solo de luz coloreada. Pero la luz se las trae: según parece, cuando vemos, vemos intenciones, intenciones en el otro o intenciones que podrían adjudicarse a una relación con un objeto. Por ejemplo: ver una taza es ver la intención de llevársela a los labios, por caso.
Como diría Burt, esto viene "de pelos" para seguir dejando sedimentar la lectura del libro de Rizzolatti sobre neuronas espejo: voy por la parte en que se describe un tipo especial de neuronas en espejo las cuales son las "comunicativas". Son, llamativamente neuronas visuales.
Pero siempre? Parece que no, según este autor y sus colaboradores, o al menos lo que voy entendiendo, nuestra burbuja proxémica (el espacio próximo alrededor de nosotros) recibe información táctil-visual, mientras que más allá de nuestro espacio cercano se extiende un espacio lejano donde vemos, solamente.
Es decir que nuestras neuronas se organizan en dos sistemas diferentes, según se trate de contactarnos con lo cercano o lo lejano.
Quien no recuerda esos documentales del Discovery Channel en el que unos monos se sacan con muchísima atención las pulgas, unos a otros.
Es el espulgamiento (grooming) que pareciera que durante miles y miles de años propició evolutivamente la aparición de coaliciones entre monos cercanos espulgados/espulgantes (táctiles-visuales) y monos lejanos (visuales).
A su vez estas características deben haber reforzado esa tendencia a considerar a aquellos cercanos como confiables y tocables y a los "otros" como peligrosos, como para tenerlos en la mira.
La otra cosa interesante es que ingerir y comunicar parecen tener un sustrato neurológico común, como si comunicar fuera incorporar.
Hay que seguir leyendo, buscando material y discutiendo, pero el tema es muy fuerte.
Publicado por lukasnet a las 9:32 PM | Comentarios (0)
18 de Marzo 2007
Buenos Aires, centro
Regresamos de nuestra excursión por Olavarría y Tandil, donde tuvimos la fortuna de encontrarnos con algunas personas que extrañábamos.
Con Jorge Arabito anduvimos correteando por Olavarría y alrededores, contestando reportajes, desafiando intelectualmente a microsoft y viendo la profundidad de los arroyos serranos. Si bien no me animé a subir a su nueva moto, acepté ir hasta un cerrito de nombre San Cayetano, donde pude conseguir esta foto y una raro yuyo que hoy estuve transplantando en mi jardín.
Uno va viendo pasar esos pequeños poblados, llenos de gente haciendo cosas reales y concretas, como producir en una fábrica o trabajar en la cosecha y no puede dejar de pensar en la increíble maquinaria que desde las grandes ciudades se ha aterrizado para extraer sus productos, inclusive los imaginarios.
Jorge es una de las pocas personas que conozco que presenta casi el mismo síndrome que me aqueja: amor por los objetos débiles, una agradable hipersensibilidad por las nuevas máquinas y un interés completamente inútil por desarmar las cosas y tratar de ver que hay adentro.
No deja de sorprenderme el hecho de que, siendo que hablamos una vez por año, ambos vayamos haciendo los mismos descubrimientos en Internet o mas allá.
Tambien descubrí que este raro síndrome hace que seamos suceptibles a las mismas infecciones meméticas así que voy a tratar de que venga a nuestro encuentros de complejidad.
En Tandil, gracias a la amabilidad de Nora y Alonso, estuvimos recorriendo al ciudad y conversando de bueyes perdidos y encontrados.
Y nos volvimos con Mijail, por esas rutas argentinas.

Publicado por lukasnet a las 10:04 AM
14 de Marzo 2007
Neuronas espejo II
Somos mucho mas parecidos al mono de lo que creemos. Al igual que ellos, cuando observamos a un otro realizar o iniciar acciones desciframos su significado sin reflexión, concepto o lingüística: tenemos un extraño y extenso alfabeto de actos del cual extraemos el sentido de nuestras acciones, es decir de nuestra capacidad de actuar. Un ex alfabeto aplastado debajo de siglos de escritura.
Pero al igual que los monos sabios, no solo interpretamos actos sino que comprendemos "cadenas" de actos, secuencias univocas.
Como ya lo había comprendido Merleu-Ponty, observar un acto cualquiera implica cierta potencialidad (quizás estaría mejor "virtualidad"). Observar instala una reciprocidad. Y selecciona una estrategia de acción, eventualmente diferente a la observada, según nuestro patrimonio de actos.
Al ver, el acto me habita. Somos invitados a actos que estaban ahí, esperando. Es que se establece una resonancia motora, como en esos avisos publicitarios en los que un bostezo debidamente amplificado en otros (un subte es ideal) desencadena una lluvia de bostezos en toda la ciudad.
Tendemos a imputar a los demás, en nuestra vida cotidiana, creencias, deseos y expectativas. El asunto entonces sería comprender los actos cotidianos en esta dimensión ajeno/propio, pero un comprender mas allá de las palabras, más allá de la intelección.
Publicado por lukasnet a las 4:00 PM | Comentarios (0)
13 de Marzo 2007
Neuronas espejo I
Empecé a leer el libro de Giacomo Rizzolatti, de la Universidad de Parma (Italia), sobre las neuronas espejo.
Estas mirror neurons son cosa seria: le habían puesto directamente en el cerebro unos electrodos a un pobre mono y estaban dedicándose a buscar las áreas que se activaban cuando le daban de comer una banana.
Nada extraño hasta ahí, en un mundo en el que pocos derechos puede tener un bicho de esos si casi no lo tienen muchos humanos.
Y el asunto iba marchaba ordenado, mientras el asunto era solamente ir moviendo los electrodos de una zona a otra, buscando la zona más activada y cobrando las becas de investigación.
Sin embargo sucedió un hecho azaroso: uno de los investigadores entró comiendo una banana al laboratorio y cuando nadie lo esperaba el cerebro del mono reaccionó.
Eran las neuronas espejo, neuronas que no discriminan el yo del tu y que están cambiando la forma en que las neurociencias entendían el procesamiento de información mental.
Algunas de las conclusiones provisorias que puedo extraer:
El área antes llamada motora del cerebro es fundamental para los procesos de aprendizaje: dado que las áreas del cerebro donde se encuentran las neuronas espejo se activan durante la ejecución y observación de una acción indistintamente.
Una capa de procesamiento memético premetonímico ocupa buena parte de la producción de sentido y de lo que llamamos la empatía; no porque aprendamos del otro, sino porque creemos que somos nosotros mismos los que realizamos una acción realizada por aquel.
Algunas patologías como el autismo o simplemente cierta predisposición familiar a una empatía teneu podría estar relacionada con este sistema, como así tambien algunas diferencias de género (las mujeres parece que lo tienen más desarrollado). Los autistas no pueden aprehender las intenciones del otro.
Para decirlo en términos más simples: cuando damos una clase en la facultad, independientemente del tema, lo que aprenden los alumnos es, básicamente, a dar una clase.
Publicado por lukasnet a las 6:05 PM | Comentarios (0)
Tonolec

Charo Bogarín
Hace un tiempo salió una nota en La Nación a la que no le dí mucha trascendencia. Después pesqué algo en Pagina12 pero tampoco me detuve.
Unos meses más tarde, gracias a la maravilla que aún representa soulseek y a un alumno que tuvo el interés de enseñarme sobre el asunto, me bajé varios temas del dúo Tonolec, un verdadera exquisitez para un oído no refinado como el mío.
Dando vueltas por Internet me enteré que el dúo de Charo y Diego Pérez comenzó en Chaco hace varios años, dedicándose al género pop y electrónico. Vinculados inicialmente con lo que sería aikyra la banda formó luego Laboratorio.wav: viajaron, ganaron premios (MTV) y un público que fue y sigue siendo muy particular.
El principio de siglo XXI, en la medida que nos arrojó a la olla de la globalización, al mismo tiempo generó la resistencia equivalente en la localización: volver al fútbol, volver al tango, volver a cantar el himno nacional y porqué no volver a re-descubrir lo propio entre los tobas. Fue así que en Resistencia, Chaco, estos chicos comenzaron a tener contacto con el coro Toba Chelaalapí, de quienes aprendieron la música, ritos, lengua y costumbres de su etnia.
En las presentaciones se pueden ver instrumentos autóctonos, como el tambor copac cataqui y el n´vique, un violín hecho con una lata y una sola cuerda de pelo de caballo.
Tonolec nombra en lengua toba al “Caburé”, un ave que con su canto hipnotiza a sus presas, lo que indudablemente logra Charo Bogarín con su voz.
Hoy tuve la oportunidad de encontrarme con Charo y su voz, para evaluar la posibilidad de que venga a contarnos con Diego su experiencia a la cátedra. Tenemos, muchos de los integrantes, la idea de que mejor hacer que decir, mejor realizar que prometer.
Charo es una persona muy lúcida, crítica y con una historia familiar que se enlaza estética y políticamente con su producción actual.
Yo creo que esta voz hubiera sido la delicia de Guillermo Magrassi y quizás es por eso que la gente que nos formamos con sus ideas nos estamos haciendo tonoloqueros.
Publicado por lukasnet a las 5:59 PM | Comentarios (5)
1 de Marzo 2007
Oro Cognitivo II
¿Porqué sobreviven algunas ideas y otras mueren?
¿Porqué algunas formas de vida sigsagean a través de algunas generaciones, independientemente de los recursos económicos o el lugar físico donde se despliegan?
¿Porqué algunas organizaciones persisten en sus errores y aciertos?
¿Porqué sucede todo esto, si cada día los científicos y legos aportan nuevas ideas para que un enorme filtrado colaborativo discrimine lo importante y lo accesorio para nuestro mundo?
Apenas comenzamos a andar nos encontramos con una sospecha que surge de una de las tantas ideas que están dando vueltas por ahí hoy en día: "el conocimiento de algo es inversamente proporcional a la capacidad de explicarlo".
Esta afirmación forma parte de una serie de nuevos axiomas que después de la época de la rebeldías de izquierda y derecha renacen de sus cenizas y nos dicen: "es imposible enseñar, el alumno aprenderá lo que quiera", "no se puede generar lo terapéutico con aquel paciente que no desea curarse" y cosas por el estilo.
A veces tiendo a pensar que tener una gran idea es suficiente y que esa misma idea vendrá con la pieza de comunicación justa y necesaria.
Pero parece que es todo lo contrario: en el libro "Made to Stick: Why Some Ideas Survive and Others Die" las investigaciones citadas en economía y psicología demuestran que cuando sabemos algo deja de tener complicaciones para nosotros, y por lo tanto no nos imaginamos que puede ser complicado para otro: de ahí a no poder transmitirlo es sólo cuestión de tiempo.
Elizabeth Newton, hace 17 años demostró experimentalmente (según la conferencia doctoral no publicada aún "Overconfidence in the communication of intent: Heard and unheard melodies" en la University de Stanford) la maldición del conocimiento, estudiando un juego en el cual asignó a personas uno de dos papeles: “repiqueteadores” u “oyentes”. Se pidió a cada repiqueteador que eligiera una melodía muy conocida, como por ejemplo Feliz Cumpleaños, y que hiciera tamborilear el ritmo en una mesa. La tarea del oyente era adivinar la melodía.
En el curso del experimento de Newton fueron grabadas 120 melodías. Los oyentes sólo adivinaron tres de las melodías. El promedio de éxito fue de apenas un 2.5 %. Pero antes de que adivinaran, Newton pidió a los repiqueteadores que predijeran la posibilidad de que los oyentes podrían adivinar de manera correcta. Y éstos pronosticaron con certeza en un 50 % de los casos. Los repiqueteadores acertaron con su mensaje 1 vez en 40, aunque pensaban que podrían hacerlo una vez de cada dos.
¿Por qué? Cuando un repiqueteador hace tamborilear los dedos, es imposible evitar oír la melodía que se difunde junto con el tamborileo. Entre tanto, todo lo que puede hacer el oyente es oír una especie de extraño código Morse. Sin embargo, los repiqueteadores se mostraron desconcertados de lo difícil que resultaba a los oyentes acertar la melodía.
El problema es que cuando una persona sabe algo, por ejemplo la melodía de una canción, es difícil imaginar que no la conoce. Nuestro conocimiento nos ha “maldecido”. Tenemos dificultades compartiéndolo con otros, pues no podemos recrear con facilidad el estado de sus mentes. El tema prometo aclarármelo con el libro que me acaba pasar Alejandro Psicitelli sobre neuronas en espejo.
Asesorando a mis clientes, ya sea en terapia como en la comunicación en una organización esto es el pan de cada día, al punto de que las cosas pueden convertirse en simulacros si no las testeamos cada tanto.
Cuando hablamos de manera abstracta, estamos simplemente resumiendo una cantidad inmensa de datos concretos que hemos acumulado para nuestra propia economía neuronal, pero que nada tiene que ver con nuestro interlocutor.
Esta es la gran crueldad de la "maldición del conocimiento": cuanto mejores somos en la generación de idea nuevas, más artificial llega a ser para nosotros la comunicación de esas ideas claramente.
En conclusión: las ideas que vamos adoptando no nos la podemos explicar ni a nosotros mismos y posiblemente este sea el motivo de que persistan, singular y colectivamente.
Me pregunto si se habrá entendido algo....
Publicado por lukasnet a las 11:31 PM